martes, 19 de abril de 2016

Como votaría el Senado el Impeachment a Dilma

Recibo una información la consultora Equilibrio Internacional que sondea la intención de voto de los Senadores brasileños, luego de conocerse el resultado de la votación llevada a cabo en la Cámara de Diputados. La aprobación a la apertura de Impeachment a Dilma Rousseff implica que ahora el que decide es el Senado, en el cual solo se requiere la aprobación por mayoría simple para la continuidad del proceso. Los 81 senadores fueron consultados por la consultora Data Folha. Estos son los resultados de la encuesta.

jueves, 14 de abril de 2016

Sobre el dinero de los cumpleaños de los hijos en edad escolar

Una de las cosas que a lo largo de estos años me ha llamado la atención ha sido la cadena del dinero de los cumpleaños de los hijos en edad escolar. Para quien no sepa de que hablo, vaya una breve descripción. En la mayoría, sino en todos, los colegios ha venido desarrollándose una práctica habitual que ha reemplazado el regalo de cumpleaños individual, que cada compañero le hacía al compañero "cumpleañero", por un mecanismo supuestamente más eficiente de asignación del uso del dinero [1].  Este mecanismo consiste en reemplazar pequeños regalos a lo largo del año por un monto de dinero estimado alrrededor del valor de más o menos esos pequeños regalos. Esto significa que en lugar de regalarle, pongamos, 20 autitos de colección (uno para cada compañerito) se le da a la familia del hagazajado el total del valor de esos 20 autitos (o un monto aproximado), de modo tal que la familia disponga de una suma relevante para decidir gastarla como mas le gusta y convenga. Para ello, en lugar de juntar el dinero cada vez entre todos, con los riesgos de "free-riders" que eso implicaría, se arma una lista con las fechas de cumpleaños de los niños cuyos padres aceptan entrar en el sistema y se le asigna a cada uno una familia que es la encargada de darle el dinero. De este modo, mi hijo Pedrito recibe, pongamos, 100 de los Sanchez, y los Sanchez reciben 100 de los Lopez, así hasta que a mi me toca darle 100 a los Rodriguez y a final de año estamos todos cubiertos.

El sistema funciona bastante bien. Desde luego, siempre están los que intentan beneficiarse de la acción colectiva que importa este mecanismo de cooperación, pero son los menos. Como en todo juego repetido, el saber que seguirás interactuando inhibe a la conducta no-cooperativa. Algunos, por ejemplo, excusándose que el chico al cual se le ha asignado, cumple en vacaciones, retardan la entrega del dinero hasta el inicio de clases (en el mejor de los casos). En fin, hay de todo. Anécdotas sobran acerca de los free-riders que explotan la cooperación. O los problemas que implica la inflación y la desactualización de los montos asignados, ya que recibir 100 en enero no rinde igual que recibirlos en diciembre. El mecanismo, obviamente, no se activa por automático. Para que esto funcione, desde luego, alguien se hace cargo de poner la maquinaria en funcionamiento, y como la precisa teoría de Mancur Olson lo preveé, estos "lideres" obtienen de ello algún beneficio, ya sea entretenerse, hacer algo u obtener una cuota de protagonismo escolar, que es un pago justo por tan merecida labor. También hay excesos, por cierto (y eso sorprende a veces), cuando obtienen una pequeña diferencia de dinero favorable. Pero cualquiera sea el caso, en general el mecanismo funciona en un 99%, casi a la perfección.

Ahora bien, y este es el pensamiento que me persigue desde hace un tiempo. Si bien el mecanismo, hay que decirlo, cumple con asignar más eficientemente el dinero, hay un paso más en dirección a aumentar la eficiencia que no estaríamos considerando. Al considerar el circuito del dinero uno cae en la cuenta que "regala" 100 y "recibe" 100, lo que da por resultado el equivalente neto de cero. Desde el punto de vista de la utilidad, es exactamente lo mismo a no dar ni un céntimo ni recibir ni un céntimo. De modo que, ya que estamos en la búsqueda del uso eficiente del dinero, lo mejor sería o bien hacer una reunión con todos los padres donde uno saque 100 pesos y vaya pasando de mano en mano hasta que el billete llegue al punto de origen, y nos vamos a casa todos habiendo cumplido con los regalos de cumpleaños; o bien, suspendemos la cadena y estamos a mano igual. ¿Estoy equivocado?

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[1] Nota al pié: no se si es generalizable a TODOS los colegios de todo el territorio nacional. Muy probablemente no. La población de referencia son los colegios privados de la zona norte de Buenos Aires]

lunes, 29 de febrero de 2016

Campos Gravitacionales y FPV

A dos meses que dejó el gobierno, el Frente para la Victoria, sufre una descomposición del núcleo que mantenía  a sus partes en órbita alrededor de CFK. El núcleo de atracción gravitatoria que suponía el control de los recursos del estado por parte de CFK y las expectativas de triunfo (según NK, cash y expectativas) está siendo reemplazado por tres campos gravitatorios con equilibrios inestables. El primero, cada vez con menor fuerza de atracción, es el conformado en torno a CFK por los sectores más kirchneristas que peronistas o pejotistas (La Campora, por ejemplo) que consideran que frente al nuevo gobierno hay que resistir todo lo que se pueda y evitar cualquier tipo de colaboración o acompañamiento.. Un segundo sector, en las antípodas de este, conformado en torno a los actores con algún peso institucional (p.e. Urtubey, Bossio), que hasta ayer se mantenían dentro del FPV pero que hoy consideran eso una etapa superada con múltiples defectos, y se prestan en nombre de la responsabilidad (y de la oportunidad) a colaborar con el nuevo gobierno. Por ultimo, un tercer grupo flotante, con mucha fuerza de gravedad por el momento, que considera que la nueva estrategia debe implicar un compromiso institucional, responsabilidad frente al nuevo gobierno, los gobiernos provinciales que todavía controlan y mantener dentro de todo lo que se pueda, al mismo tiempo, el tamaño del FPV.

El equilibrio es inestable! ¿Cual de éstos tres campos colapsará? ¿Cual logrará atraer a las diferentes particularidades a su órbita? Un incógnita que planteo brevemente en este artículo de Perfil (click aquí)

sábado, 31 de octubre de 2015

El populismo ha muerto, viva la razón populista

La idea ya la había esbozado en una nota de opinión y en unos escenarios post2011. (Y recuerdo la de @mecasullo, ahora que me lo recuerdan "¿Condenados al populismo?"). Al Kirchnerismo no se le iba a ganar por centroizquierda o con un discurso progresista. Si le querían ganar había que reunir una cadena de demandas no satisfechas por centroderecha y articularlas en una narrativa común. La idea de una narrativa común, la había esbozado Lopez Mourphy circa 2007. Incluso, antes que la coalición gobernante emergiera como "Kirchnerista" y hablara de un "relato".

Si bien el Kirchnerismo fue exitoso en articular demandas insatisfechas por centroizquierda y por abajo (lo popular), a la oposición le costó muchísimo articular esas demandas insatisfechas por centroderecha y por arriba. Se presentó fragmentada en reiteradas elecciones (2005, 2007, 2011). Y las veces que logró tener relativo éxito electoral, fue en las elecciones de medio termino de 2009 y 2013, en las que se podía articular demandas a nivel distrital y no enfrentaba el problema de articular las diferentes demandas provinciales a nivel nacional. Para las elecciones presidenciales de 2007 y 2011 presentó una variopinta oferta de candidaturas distribuidas entre progresistas, liberales, republicanos, centroderechistas y demás.

Esta vez la posición logró convocar esa multiplicidad de demandas que el Kirchnerismo no representó, no contuvo y no satisfizo. Y es aquí donde Durán Barba se toca con Laclau. Laclau plantea que el populismo es constitutivo de la política, y que esto consiste básicamente en una forma de articulación política. El populismo es una modalidad de acción política, no tiene un contenido específico. Y es típico por la necesidad de (cito al mismo Laclau) : 
"delimitar una frontera político-ideológica, [construir] una simplificación del espacio político (todas las singularidades sociales tienden a agruparse alrededor de alguno de los dos polos de la dicotomía), y los términos que designan ambos polos deben necesariamente ser imprecisos (de otro modo, no podrían abarcar todas las particularidades que supuestamente deben agrupar).” 
Dejenme presentar, entonces, el argumento de Laclau para "dummies", que a mi modo de ver Duran Barba entiende a la perfección:

  1. Existe una serie de demandas heterogéneas y hasta contradictorias, que no están siendo atendidas por las instituciones (digamos K)
  2. En esa coincidencia de insatisfacción, puede o no emerger algún significante vacío que les permita sentir que las demandas sean equivalentes (Cambio)
  3. Ese significante vacío es, a la vez, flotante (puede ir incorporando demandas, como excluyendo las que incorporó). Lo importante es que cada una de las demandas llene a su manera, con su propia expectativa, ese vacío.
  4. Se refuerzan y articulan exitosamente si logran, en torno a un líder, identificarse afectivamente.
A eso se le agrega, para que sea "populismo" en serio, que el PUEBLO, sea el significante vacío. De ahí que Pueblo y Lider, están siempre presentes en el "populismo". Laclau, plantea, que por esa razón puede haber "populismo" de derecha o de izquierda. Ahora bien, faltándole un poco el respeto, me atrevería a decir que también esa lógica puede ser tanto de abajo como de arriba, en los términos de Pierre Ostiguy. Aunque, ya no requiere que Pueblo sea el significante (lo cual dejaría de ser populismo, aunque la lógica persista). Puede ser la "gente" o pueden ser los "ciudadanos".

De este modo "cambiemos", necesitamos un "cambio", funciona como un significante vacío y flotante para "LA GENTE". "La gente quiere un cambio". De hecho, no lo inventaron en argentina ni en esta elección. La misma idea la tuvo la Alianza para el Cambio de 2000, que llevó a la presidencia a Vicente FOX en México. El cambio, la necesidad de un cambio, cambiemos, permite que cada uno llene con su propia expectativa lo que quiere que signifique el "cambio". Algunos, quieren cambiar políticas concretas, otros los modales, otros al partido de gobierno, otros liberar el cepo cambiario, otros las importaciones, otros las exportaciones, otros las retenciones, otros ganancias, otros el gasto del estado, otros la república y así sucesivamente. No se hasta donde Mauricio (y no Macri) puede despertar identificación afectiva, pero lo cierto es que "Mariú" en cierta medida pudo. Por esa razón, paradójicamente, hay una "razón populista" o, en este caso, "gentista" imposible de evitar. Quizás "cambiemos" tenga fuertes dosis de republicanismo pero, es claro, que con eso no movilizan. Como dijo un economista conocido, que le dijo Duran Barba (palabras mas, palabras menos): "No propongas nada, no expliques nada.  A la gente no le importa lo que propongas. Y no des explicaciones, no queremos en campaña dar esas explicaciones". 

Por eso, y aunque todo pueda pasar, uno podría decir el 22 de noviembre: El populismo ha muerto, viva la razón populista. O el populismo ha muerto, viva el gentismo (que para el caso es lo mismo),

jueves, 29 de octubre de 2015

La incógnita del Ballotage


Luego de un largo año electoral, el 22 de noviembre concurriremos por tercera vez a las urnas para elegir, esta vez definitivamente, al próximo presidente de la república. De las paso, habían emergido Daniel Scioli (8.7 millones de votos) y Mauricio Macri (6.7 Millones) como los candidatos más votados, seguidos por Sergio Massa (4.6 millones). Las teorías indicaban que, de existir políticos y votantes estratégicos, la polarización entre Scioli y Macri, erosionaría el caudal de apoyo de Massa y en consecuencia, sus votos irían a parar a los dos más votados. De esta incógnita, dependía, si la elección terminaba en primera vuelta o habría ballotage. De más está decir que eso no ocurrió, y que si bien Scioli trepó a 9 millones de votos y Macri a 8.3 millones de votos, esos votos no vinieron de los votantes de Massa, que obtuvo el domingo pasado también un incremento en la votación  que lo elevó a los 5.2 millones de votos. ¿De donde vinieron los votos del candidato de Cambiemos, entonces? Los datos indican que el respaldo a éste, provino potencialmente en su mayoría de dos lotes. Por un lado el voto en blanco en las PASO fue de 1.2 millones, para desplomarse a los casi 600 mil votos. Por otro lado, los votos positivos en las PASO fueron de 22 millones aproximadamente para trepar a 24.4 millones el domingo pasado. ¿Qué nos indica esto? Que Mauricio Macri, supo conquistar el respaldo mayoritario de los indecisos, de los menos politizados a los cuales la política partidista, las definiciones ideológicas, la política que ven como tradicional, no los convoca ni los atrae. En este sentido, si bien el candidato del FPV obtuvo más votos que su inmediato contrincante, concretamente 600 mil votos más, no fue el ganador de la noche del domingo y que no ha logrado despertar la adhesión de los ciudadano menos intensos políticamente, que han visto en el candidato del PRO -y ahora con más intensidad- a su candidato. Los resultados del domingo pasado, dejaron en tablas a ambos contrincantes, aunque con un impulso simbólico poderoso en favor de Mauricio Macri.

Puestas las cosas así, la tendencia está en favor del jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Pero los partidos no se ganan antes de jugarlos, con excepción de que el rival no se presente al campo de juego (como ocurrió con Menem). La pregunta que todos hacen y que nadie puede responder es: ¿Quién ganará el ballotage?. Pero podemos hacer algunas conjeturas, en base a algunos números, siempre advirtiendo al lector que en política, dos más dos no siempre son cuatro.


  • FIT: De los 800 mil votos que obtuvo el FIT, podemos considerar que 200 mil pudieran seguir la posición oficial del frente: votar en blanco. El resto, es poco probable que voten por el candidato del PRO, aunque uno nunca sabe. Podríamos entonces pensar que esos 600 mil, ceteris paribus, están más cerca del gobernador bonaerense que del jefe porteño. 
  • R Saá: En estos días Rodriguez Saá dejó traslucir que su espacio se inclinaría por Daniel Scioli, y si bien los votantes no siempre se inclinan por lo que sus dirigentes deciden, podríamos pensar que esos 400 mil votos en su mayoría están más cerca también del gobernador bonaerense. 
  • PROGRES: Más difícil es estimar la dirección de los 600 mil votantes de Margarita Stolbizer, los cuales pueden ser tan progresistas como antiperonistas, lo que deja una duda importante acerca de su potencial inclinación en la segunda vuelta. Mi sospecha es que, por estimar a ojo, 2/3 de esos votante están más cerca de Mauricio Macri que de Daniel Scioli.
Si esos fueran los cálculos, probablemente el ballotage fuera de Daniel Scioli de manera ajustada. No obstante, quedan los 5.2 millones de votos de Sergio Massa (y en menor medida de José Manuel de La Sota). Ese es el lote decisivo. De partirse en ambas direcciones por partes iguales, favorecería un triunfo de Daniel Scioli en segunda vuelta. Pero la incertidumbre es grande, al menos hasta hoy, acerca de cuáles son las preferencias de esa porción del electorado. Ya ha pasado a ser conocimiento común compartido el hecho de resolver la incógnita acerca de si se trata de un electorado peronista disconforme con la gestión o los modos de liderazgo de CFK (pero peronista al fin y al cabo) y que no votarían a un candidato no peronista o, bien,  un electorado abiertamente opositor al gobierno que nunca votaría por un candidato del gobierno. Saber cuál es la porción de cada una de estas dos tendencias en el electorado del Frente Renovador, es la incógnita a resolver, incluso para el propio Massa. Inclinarse en favor de Scioli o de Macri, seguramente a cambio de algo, será un riesgo que deberá sopesar cuidadosamente. O bien dejar en libertad a su electorado evitando definirse frente al mismo y no correr el riesgo. La resolución de esa incógnita dirimirá en gran parte el ballotage de noviembre. 

viernes, 23 de octubre de 2015

Sobre el enraizamiento del PJ como virtud (y no como defecto)

Charlaba con unos padres en la puerta del colegio de mis hijos que votarán al PRO, y uno de ellos me preguntaba, un poco indignado, pero manteniendo la voz amable y la charla sostenida:
 - Como puede ser, Diego, que el escándalo de los contratos de Niembro, le pegue tan duro a Mauricio Macri, y qué los casos de corrupción del gobierno no le hagan mella a Daniel Scioli? 
Lo miré, sonreí, y ensayé una explicación. No le convenció. Le pareció que tenía algo de razón, pero que era injusto que eso pasara. Abandoné la charla sobre política, y seguimos hablando de lo que tardaba en entrar la primavera. La charla la repetí en varias ocasiones con familiares, con los amigos de "futbol" de los jueves por la noche, y así se repetía. El tema me llevó a escribir esta pequeña nota para el diario en el que soy asiduo columnista, acerca de ¿Porqué no le entran las balas al Justicialismo? [La Voz del Interior (pinchar aqui para ver el artículo).

La idea más o menos es clara: es un partido muy enraizado en la sociedad argentina, con una fuerte incrustación territorial en organizaciones de todo tipo, ya no solo sindicales o profesionales. Ese enraizamiento, un atributo central de todo proceso de institucionalización partidaria, es concomitante con el desarrollo de una fidelización del voto o, como se dice en términos peronistas, lealtad partidaria a nivel del electorado, que es independiente de la conducta de sus dirigentes. Me explico, no importa lo que haga tal o cual dirigente en particular; lo que prima es la identidad colectiva del electorado con la organización. El PJ es como un ombú, con raíces prominentes, que le confieren mucha estabilidad. En cambio los otros partidos, son arboles con raíces débiles.

Por lo demás, diría que al sistema de partidos en argentina le está faltando otro partido similar que exprese a los que no son peronistas, en general, justicialistas en lo doctrinario o kirchneristas en la coyuntura histórica. Lo no peronistas, no tienen un partido con esas bondades (que para ellos al carecer de éstas, las ven como "maldiciones"). En resumen, digo en ese artículo, que lejos de ser un defecto, es una virtud. Virtud que le está faltando a la otra mitad de la dirigencia y del electorado argentino.

sábado, 29 de agosto de 2015

Unificar el espacio Peronista

[Este artículo salió publicado en al diario del cual soy asiduo columnista: La Voz del Interior
La moneda sigue en el aire y la gran incógnita después de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) del domingo último continúa siendo si el sucesor de Cristina Fernández en la Presidencia de la Nación surgirá en la primera o segunda vuelta electoral. Con los números del recuento provisorio en la mano (Frente para la Victoria, 38,4%; Alianza Cambiemos, 30%; y Alianza Unidos por una Nueva Alternativa, 20,6%), todo parece indicar que habrá balotaje.
Pero si uno toma la diferencia entre candidatos, puede ver que Daniel Scioli aventajó por 14% a Mauricio Macri (38% a 24%). En este panorama, una de las grandes incógnitas por resolver es a dónde irán los votos que obtuvo el gobernador de Córdoba, José Manuel de la Sota. El gobernador de Córdoba y precandidato de UNA, sumó 1,4 millones de adhesiones en la primaria, que perdió ante el diputado nacional Sergio Massa. El enigma es si, esos votos, respaldarán al candidato vencedor del Frente Renovador o se inclinarán por el candidato peronista del FPV.
En caso de inclinarse por la primera opción, les permitirían a Massa alcanzar un 20% y perfilarse como una tercera alternativa sólida al frente del peronismo disidente o federal. Este escenario que ocupan el Frente para la Victoria, la oposición no peronista y el peronismo disidente o federal ya se venía insinuando en 2009, aunque en la presidencial de 2011 se dio un nuevo reflujo de votos hacia el FPV y hace dos años volvió a conformarse ese té para tres que se consolidó en las recientes PASO.
Desde 2003, observamos una institucionalización fuerte del FPV; una oposición no peronista que, sin embargo, tardó en estructurarse en una oferta electoral estable y que podríamos encasillarla en un espacio de centroderecha liberal republicano con algo de conservadurismo radical, y un peronismo tradicional con fuerza en las provincias, también con un toque de conservadurismo popular tradicionalista, que puede ir y venir al FPV. Por ejemplo, el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, se encuentra ahora en el kirchnerismo pero no desentonaría junto a Massa y De la Sota. Con reservas, hasta el propio Scioli podría sentarse con ellos en una misma mesa.
En este contexto, queda la incógnita acerca de si el “peronismo disidente” lo seguirá siendo después de las elecciones. Frente a una eventual segunda vuelta entre Scioli y Macri, si la disputa se estructurara en torno de la fractura kirchnerismo-antikirchnerismo, entonces las chances del jefe de Gobierno porteño aumentan de manera considerable. Pero si la disputa se estructurara en torno a una idea amplia de peronismo versus antiperonismo, la victoria sería más probable para Scioli.
Desde luego que ambas posibilidades son “tipos ideales” y es más que probable que el escenario electoral de octubre/noviembre resultará de una mezcla de las dos fracturas. No todo el peronismo disidente votará a favor de Macri en la segunda vuelta para derrotar a Scioli, quien, sin embargo, no tiene asegurada la victoria en el primerround electoral, como hubiera esperado de haber conseguido más del 40% de los votos.
Hace unos meses, cuando la candidatura de Scioli se volvía inevitable, existía la incertidumbre acerca de cuánto apoyo encontraría por parte del kirchnerismo. Después de encolumnar al simpatizante K detrás de su candidatura (en parte gracias a la nominación de Carlos Zannini como compañero de fórmula), ahora viene el segundo tiempo del encuentro: tendrá que convencer a los peronistas menos kirchneristas.
En resumen, si su primer desafío era contener al partidario K, ahora deberá unificar al espacio peronista. Lo puede hacer.